divendres, 10 d’abril del 2015

Por todo

Te he estado esperando como la flor espera la lluvia. Se podría decir que es un bonito comienzo para decirte todo lo que querría decirte pero creo que ni con esas podría expresar todo lo que siento cuando pienso en ti. Tu mirada y la mía son almas gemelas, lo sé, han nacido para estar unidas y jamás separarse. Tu sonrisa y la mía son hermanas, van unidas no solamente cuando las cosas van bien. Nuestras manos son dos piezas de un mismo puzle que se creían perdidas pero que al fin se encontraron. Podría proponerme explicarte cómo me siento cuando te veo, o simplemente cuando tu imagen se cuela en mi mente pero no te harías una buena idea. ¿Sabéis eso de que piensas que ya nadie puede sorprenderte? A mi me pasaba eso antes de conocerle. Te crees que lo has visto todo y va y aparece él, son su sonrisa y ese humor tan espontáneo, intentando hacerte reír desde el minuto cero. Empezáis a hablar como si os conocierais de toda la vida y a disfrutar cada uno de la compañía del otro. No os podéis creer que después de tanto sufrimiento haya aparecido en tu vida por fin. No paras de preguntarte dónde ha estado durante todo ese tiempo en el que lo único que hacías era sufrir y arrastrarte por capullos. Sabes que él va a cambiar tu vida, de hecho te estás dando cuenta de que ya ha empezado a cambiar. ¿Esa sonrisa con la que te levantas todas las mañanas a qué viene? ¿Esa felicidad que hacía tanto tiempo que no sentías de dónde sale? Jamás habías pensado que podrías pillarte tan rápido de alguien, pero él es diferente y lo sabes. No es como los demás, por supuesto que no. Tiene algo que te encanta y que cada vez te va enamorando más. No puedes evitar sonreír cada vez que recuerdas las conversaciones con él. Las lees una y otra vez, empapándote de sus palabras. Leves escalofríos recorren tu cuerpo cuando piensas que alguien como él haya podido fijarse en alguien como tú, es más, todo está saliendo tan bien que tienes miedo de que acabe. Porque sabes que cuando acabe lo pasarás mal, muy mal, pero eso no te debe importar ahora, céntrate en el ahora y deja el futuro para cuando sea su tiempo. Sin prisa. No paras de escuchar a todas horas esa canción que te pasó y que tan bonita te parece. Estás harta de sufrir y sabes que con él no vas a tener que volver a hacerlo. Para enamorarse aún queda tiempo, no corre prisa pero sabes perfectamente que aquel chico que apareció por casualidad en tu vida va a convertirse en alguien muy importante en ella. Te mueres por verle y por hablarle, por sonreírle y por abrazarle, por observarle y besarle, porque sabes que si no fuera porque os conocéis de hace poco tiempo, ya le habrías besado. Pero hay tiempo. Sin prisa. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada