Sin palabras.
Así fue como me quede cuando te vi, todo
lo que tenía preparado, toda mi muralla, toda mi disposición, se derrumbo en
cuanto te vi allí, sentado en el parque en el que tantas emociones he vivido
junto a ti.
Cuando te conocí no podía ni imaginarme
que aquel chico de ojos verdes me llenaría tanto emocionalmente, llegaste como
llega una lluvia de verano; inesperadamente, con esa sonrisa tan increíble y
esos ojos tan profundos.
Me acuerdo como poco a poco te fuiste
haciendo una personita muy especial para mi, alguien tan indispensable como el
agua, alguien tan importante como tu nombre, has sido el motivo de tantas,
tantas sonrisas y alegrías, que no podría agradecerte todo lo que has hecho por
mi en un año ni en toda una vida, eres de esas personas que tienen un brillo
especial, esas de las que no hay demasiadas.
Cada mañana, al abrir los ojos, doy
gracias por haberte encontrado en mi camino, ese camino que espero que
recorramos juntos, cogidos de la mano, cada día sonrío al ver que me demuestras
tanto cariño, cada día sonrío al saber que estarás conmigo en cada una de las
situaciones que transcurran a lo largo de mi vida, cada día sonrío por estar a
mi lado y ayudarme tanto.
Y ahora, después de un año, después de
haber pasado una de las peores época de mi vida, después de haber estado sin ti
tanto tiempo, tan lejos de ti, puedo decirte con total seguridad y total
sinceridad que te quiero y que espero estar junto a ti cada día del resto de
mis días.