dijous, 27 de febrer del 2014

Nice Dream

A mi mente vienen todo tipo de imágenes, pero la que mas destaca es una que siempre aparece en mis sueños. Lo que mis ojos ven, es único, es precioso, es espectacular, parece que esté en otro mundo, un mundo lleno de fantasía donde existen las doncellas, los caballeros y todas esas cosas que de pequeños todos creíamos que existían. Delante de mi, hay un lago que por lo que alcanzan a ver mis ojos parece infinito, con sus aguas tan cristalinas donde los reflejos son casi tan nítidos como en una fotografía, a la derecha hay un bosque del que emanan multitud de pequeños rayitos dorados, y veo algún que otro animal que habita esa preciosa arboleda. También hay un camino de tierra que se adentra profundamente en el bosque, instintivamente, me viene a la mente una imagen de Narnia. A la izquierda del paisaje hay un sendero que sube la montaña hasta perderse de vista, este lugar desprende hermosura, todo el paisaje verde, salpicado con manchas de colores, unas grandes y otras más pequeñas, pero todas ellas igual de bonitas. No puedo creer que mi mente sea capaz de construir algo tan precioso. Estoy tan ensimismada contemplando detalle a detalle todo lo que me rodea, que me despreocupo de todo lo demás. Ese paisaje tan espectacular y yo. Solos. Sin nadie que nos moleste, solo algún que otro animalillo al que no le presto demasiada atención. El agua está mas que apetecible, me acerco mientras me desnudo, al introducirme en ella, me doy cuenta de que está perfecta, a una temperatura genial, así que cierro los ojos y me dejo llevar, olvidándome quien soy, de donde vengo y como he llegado hasta aquí.   El agua, el paisaje y yo somos uno. Nada más.

Estar junto a ti cada día del resto de mis días

Sin palabras.
Así fue como me quede cuando te vi, todo lo que tenía preparado, toda mi muralla, toda mi disposición, se derrumbo en cuanto te vi allí, sentado en el parque en el que tantas emociones he vivido junto a ti.
Cuando te conocí no podía ni imaginarme que aquel chico de ojos verdes me llenaría tanto emocionalmente, llegaste como llega una lluvia de verano; inesperadamente, con esa sonrisa tan increíble y esos ojos tan profundos.
Me acuerdo como poco a poco te fuiste haciendo una personita muy especial para mi, alguien tan indispensable como el agua, alguien tan importante como tu nombre, has sido el motivo de tantas, tantas sonrisas y alegrías, que no podría agradecerte todo lo que has hecho por mi en un año ni en toda una vida, eres de esas personas que tienen un brillo especial, esas de las que no hay demasiadas.
Cada mañana, al abrir los ojos, doy gracias por haberte encontrado en mi camino, ese camino que espero que recorramos juntos, cogidos de la mano, cada día sonrío al ver que me demuestras tanto cariño, cada día sonrío al saber que estarás conmigo en cada una de las situaciones que transcurran a lo largo de mi vida, cada día sonrío por estar a mi lado y ayudarme tanto.


Y ahora, después de un año, después de haber pasado una de las peores época de mi vida, después de haber estado sin ti tanto tiempo, tan lejos de ti, puedo decirte con total seguridad y total sinceridad que te quiero y que espero estar junto a ti cada día del resto de mis días.